La Navidad puede parecer una de esas celebraciones universales que todos entendemos. Luces, reuniones familiares, regalos, comida y alguna canción que llevamos escuchando desde noviembre. Pero basta con cruzar una frontera para descubrir que la Navidad no significa exactamente lo mismo en todas partes.
En algunos países llegan trece personajes a dejar regalos. En otros, una bruja visita las casas en enero. Hay lugares donde las celebraciones empiezan meses antes y otros donde una cena de pollo frito se ha convertido en toda una tradición.
Viajar también consiste en eso: descubrir que aquello que para nosotros resulta completamente normal puede parecer extraordinario visto desde otra cultura.
Estas son 8 tradiciones de Navidad alrededor del mundo que cuentan mucho más sobre cada país de lo que parece.
1. Islandia: 13 visitantes en lugar de un solo Papá Noel
En Islandia, esperar a un único Papá Noel sería demasiado sencillo. La tradición islandesa habla de los Jólasveinar, trece personajes navideños que van llegando uno a uno durante los trece días anteriores a Navidad.
Los niños dejan un zapato junto a la ventana antes de irse a dormir. Si se han portado bien, pueden encontrar un pequeño regalo al despertar. Si no, tradicionalmente podían encontrarse algo bastante menos emocionante, como una patata.
Cada Jólasveinn tiene además su propia personalidad y sus propias manías. Sus nombres están relacionados con las travesuras que realizan: uno roba cucharas, otro intenta hacerse con las salchichas y otro siente especial predilección por los yogures islandeses.
La tradición procede del folclore del país y con el tiempo se ha mezclado con la imagen moderna de Santa Claus. Una Navidad con trece visitantes, trolls y criaturas legendarias. Bastante difícil de superar.
2. México: nueve noches de Posadas antes de Navidad
En México, la Navidad no empieza simplemente el 24 de diciembre. Entre el 16 y el 24 de diciembre se celebran tradicionalmente Las Posadas, una serie de encuentros que recrean el recorrido de María y José buscando alojamiento antes del nacimiento de Jesús. Durante estas celebraciones, familiares, vecinos y amigos participan en procesiones, cantos y reuniones.
Una parte del grupo representa a quienes piden alojamiento mientras otra responde desde el interior de la casa. Finalmente se abren las puertas y comienza la celebración. Comida, bebida, música y, en muchas ocasiones, piñatas forman parte de la fiesta.
Más allá de su origen religioso, Las Posadas muestran algo muy presente en muchas celebraciones mexicanas: la importancia de la comunidad y de compartir la fiesta con otras personas. El Smithsonian recoge precisamente la importancia cultural de Las Posadas dentro de las celebraciones navideñas mexicanas.
3. Filipinas: estrellas que iluminan la Navidad
Si existe un país que se toma en serio la Navidad, probablemente sea Filipinas. La temporada navideña puede comenzar ya en septiembre y prolongarse durante varios meses, convirtiéndose en una de las celebraciones navideñas más largas del mundo.
Uno de sus símbolos más reconocibles es el parol, una linterna tradicional con forma de estrella que puede verse en casas, calles y comercios. Originalmente se fabricaba con materiales sencillos como bambú y papel, aunque actualmente existen versiones enormes y extremadamente elaboradas. La estrella representa la que, según la tradición cristiana, guio a los Reyes Magos hasta Belén.
Pero el parol también se ha convertido en algo más amplio: uno de los grandes símbolos culturales de la Navidad filipina. Durante estas fechas, ciudades y pueblos se llenan de estrellas iluminadas.
Y sí: cuando decimos que allí la Navidad empieza pronto, hablamos literalmente de escuchar villancicos cuando en España todavía estamos pensando en volver de las vacaciones de verano.
4. Japón: pollo frito para celebrar la Navidad
Probablemente una de las tradiciones de esta lista que más sorprende desde Europa. En Japón, la Navidad no tiene el mismo peso religioso ni familiar que en muchos países occidentales. Y, sin embargo, existe una costumbre que se ha hecho enormemente popular: comer pollo frito en Navidad.
La tradición se relaciona con una famosa campaña publicitaria de KFC lanzada en Japón en la década de 1970. La idea funcionó tan bien que terminó convirtiéndose en una costumbre para muchas familias y parejas japonesas. Durante estas fechas es habitual reservar los menús con antelación debido a la elevada demanda. Es un ejemplo fascinante de cómo una tradición aparentemente antigua puede ser en realidad bastante reciente.
Y también de cómo la publicidad, el consumo y la cultura popular pueden terminar creando nuevas costumbres sociales. Las tradiciones no siempre necesitan siglos para convertirse en tradiciones…
5. Italia: una bruja que reparte regalos
En algunas partes de Italia, la gran protagonista infantil de las fiestas no es únicamente Babbo Natale. También está La Befana.
Según la tradición, durante la noche del 5 al 6 de enero, una anciana que viaja sobre una escoba entra en las casas para dejar regalos y dulces a los niños que se han portado bien. A quienes no lo han hecho tan bien tradicionalmente les corresponde carbón, aunque actualmente suele tratarse de carbón dulce.
La leyenda está vinculada a la celebración de la Epifanía y existen diferentes versiones sobre su origen. Una de ellas cuenta que los Reyes Magos pidieron indicaciones a una anciana durante su camino hacia Belén. La invitaron a acompañarlos, pero ella rechazó la propuesta. Después se arrepintió y salió a buscar al niño Jesús llevando regalos. Desde entonces, según la leyenda, continúa recorriendo las casas.
La Befana es uno de esos personajes que demuestran hasta qué punto las celebraciones navideñas europeas mezclan religión, folclore y tradiciones populares.
6. Puerto Rico: las parrandas pueden aparecer en tu casa
Imagínate que estás tranquilamente en casa por la noche y de repente aparece un grupo de amigos frente a tu puerta cantando y tocando música. En Puerto Rico eso puede formar parte de la Navidad.
Las parrandas puertorriqueñas son una tradición en la que grupos de personas visitan por sorpresa las casas de amigos o familiares para cantar música navideña. La persona sorprendida se une al grupo y todos continúan hacia la siguiente casa.
Y después hacia otra. Y otra.
La celebración puede prolongarse durante horas, acompañada de comida, bebida y música. Se parece en cierta medida a los villancicos de puerta en puerta, pero con una diferencia importante: la fiesta va creciendo a medida que avanza. ¡Es difícil imaginar una tradición que represente mejor la dimensión colectiva de la Navidad caribeña!
7. Países Bajos: Sinterklaas llega en barco
Mucho antes del 25 de diciembre, los niños neerlandeses ya están pendientes de otro personaje. Sinterklaas.
Según la tradición, Sinterklaas llega cada año a los Países Bajos en barco y su llegada se convierte en todo un acontecimiento. Durante las semanas siguientes, los niños pueden dejar sus zapatos preparados para recibir pequeños regalos y dulces. La celebración principal tiene lugar alrededor del 5 de diciembre, durante la víspera de San Nicolás, conocida como Pakjesavond.
Sinterklaas es además uno de los antecedentes históricos y culturales de la figura moderna de Santa Claus. Pero en Países Bajos mantiene una identidad y unas tradiciones propias. Una prueba más de que personajes que hoy parecen universales tienen en realidad historias diferentes dependiendo del país desde el que los miremos.
8. España: aquí los regalos pueden esperar hasta enero
Para alguien que haya crecido en España resulta completamente normal. Para muchos extranjeros, no tanto.
Mientras en numerosos países el gran momento de los regalos infantiles ocurre la mañana del 25 de diciembre, en España una de las fechas más importantes sigue siendo la llegada de los Reyes Magos. La noche del 5 de enero, las cabalgatas recorren ciudades y pueblos y los niños esperan la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. Los regalos aparecen tradicionalmente la mañana del día 6.
La celebración de la Epifanía existe en muchos países, pero la importancia cultural que mantienen los Reyes Magos en España continúa siendo especialmente visible. El periódico: «La Vanguardia» recoge la historia de la tradición los Tres Reyes Magos, ¡es sorprendente y superinteresante!
Y aunque Papá Noel ha ganado presencia durante las últimas décadas, muchas familias españolas mantienen ambas celebraciones. Lo que, visto desde la perspectiva de un niño, probablemente sea la mejor solución posible: ¡regalos en diciembre y regalos en enero!
Lo que celebramos también cuenta quiénes somos
Las tradiciones pueden parecer pequeñas anécdotas. Una comida determinada. Una canción. Una fecha. Un personaje que aparece una vez al año. Pero detrás de ellas suele haber siglos de historia, religión, migraciones, relaciones familiares y cambios sociales.
Por eso conocer cómo celebra una sociedad también es una forma de conocerla. Lo mismo ocurre con muchas otras costumbres cotidianas. La manera de comer, relacionarnos, trabajar, enamorarnos o comportarnos en público cambia muchísimo dependiendo del lugar en el que hayamos crecido.
En Nomadizers nos interesa precisamente esa parte del viaje: entender el mundo a través de cómo vive la gente.
Si te interesa descubrir más curiosidades culturales, puedes seguir leyendo nuestro artículo sobre Cultura y costumbres: la vida social en Corea del Norte.
Porque viajar no consiste únicamente en cambiar de lugar. También consiste en descubrir que hay muchas maneras diferentes de vivir exactamente el mismo momento.